El banco mexicano Banorte, una de las principales instituciones financieras del país, ha anunciado una revisión a la baja en sus expectativas de crecimiento para 2025. La entidad estima que su cartera de crédito crecerá entre un 8% y un 11%, una desaceleración en comparación con el 14% registrado en 2024. Este ajuste responde a diversos factores macroeconómicos, incluyendo la incertidumbre generada por la administración de Donald Trump en Estados Unidos y los retos económicos a nivel global.

En esta nota, analizamos los motivos detrás de esta decisión, el impacto en la banca mexicana y las perspectivas para el sector financiero en un año que se prevé desafiante.

1. Desaceleración en el Crecimiento del Crédito

Durante 2024, Banorte experimentó un sólido desempeño con un crecimiento del 14% en su cartera de crédito, impulsado por la demanda de financiamiento empresarial, hipotecario y automotriz. Sin embargo, las condiciones económicas para 2025 han llevado a la institución a ajustar sus proyecciones a un rango de entre 8% y 11%, reflejando una menor expectativa de expansión.

Los factores que influyen en esta reducción incluyen:

  • Mayor cautela en el otorgamiento de créditos ante posibles riesgos macroeconómicos.
  • Impacto de la política monetaria del Banco de México (Banxico), que mantiene tasas de interés elevadas para controlar la inflación.
  • Menor dinamismo en la inversión privada, derivado de la incertidumbre global.

El sector bancario mexicano ha mantenido una política de expansión en los últimos años, pero 2025 podría marcar un cambio de ritmo debido a estos factores.

2. Impacto de la Administración de Trump en la Economía Mexicana

Uno de los principales riesgos que Banorte ha identificado es el impacto que podría tener la nueva administración de Donald Trump en Estados Unidos. Su política económica y comercial ha generado incertidumbre en sectores clave de la economía mexicana, especialmente en el comercio exterior y la inversión.

Algunos de los posibles efectos incluyen:

  • Nuevas políticas arancelarias que afecten la exportación de productos mexicanos.
  • Restricciones migratorias que impacten el flujo de remesas, una fuente importante de ingresos para muchas familias mexicanas.
  • Cambios en el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) que podrían modificar las condiciones del comercio bilateral.

Esta incertidumbre ha llevado a Banorte a adoptar una postura más conservadora en sus proyecciones financieras, previendo posibles afectaciones en el crecimiento económico de México.

3. Ajuste en los Gastos Operativos de Banorte

Además de moderar sus expectativas de crecimiento en crédito, Banorte también ha anunciado un ajuste en sus gastos operativos. La institución prevé que sus gastos recurrentes crezcan entre 6% y 7% en 2025, un ritmo más lento en comparación con años anteriores.

Esta estrategia busca optimizar la eficiencia operativa y adaptarse a un contexto económico más desafiante, permitiendo a la entidad mantener su rentabilidad sin comprometer su estabilidad financiera.

4. Perspectivas para el Sector Bancario en México

El caso de Banorte es un reflejo del entorno financiero en México, donde otros bancos también han adoptado estrategias más conservadoras ante la incertidumbre. Algunos puntos clave a considerar para el sector bancario en 2025 incluyen:

  • Política Monetaria de Banxico: Se espera que el banco central mantenga tasas de interés relativamente altas para controlar la inflación, lo que impactará el costo del crédito.
  • Dinamismo del Consumo Interno: La capacidad de los consumidores para acceder a financiamiento será crucial para el desempeño del sector bancario.
  • Inversión Extranjera Directa: La incertidumbre política en EE.UU. podría afectar los flujos de inversión en México, impactando la demanda de financiamiento empresarial.

A pesar de estos desafíos, México sigue siendo un mercado atractivo para la banca, con oportunidades en segmentos como la digitalización de servicios financieros y el financiamiento a pequeñas y medianas empresas (PyMEs).

Conclusión

El ajuste en las proyecciones de Banorte para 2025 refleja un entorno financiero más cauteloso, marcado por factores macroeconómicos, incertidumbre en la política estadounidense y un contexto monetario restrictivo.

A pesar de ello, la banca mexicana sigue mostrando fortaleza y capacidad de adaptación, con estrategias enfocadas en la eficiencia operativa y la digitalización. La evolución del panorama económico y las decisiones de política monetaria serán determinantes para el desempeño del sector en los próximos meses.

Mientras Banorte y otras instituciones financieras ajustan sus estrategias, el reto principal será mantener un equilibrio entre el crecimiento y la gestión de riesgos en un año que promete ser clave para la economía de México y su relación con el mercado global.

Fuente:

https://www.reuters.com/latam/negocio/XTRGF5FT3RM6PA26GHNWUI3FIA-2025-01-29

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