México enfrenta un panorama económico complejo en 2025, con pronósticos de bajo crecimiento, riesgos fiscales y tensiones comerciales que podrían afectar su estabilidad. A pesar de que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) descarta una recesión, diversas instituciones han ajustado a la baja sus proyecciones de crecimiento, reflejando un entorno desafiante tanto a nivel interno como externo.

Crecimiento Económico a la Baja

La SHCP ha minimizado las preocupaciones sobre una recesión tras la contracción del 0.6% del PIB en el último trimestre de 2024, atribuyéndolo a factores temporales como la sequía que afectó al sector agrícola. Sin embargo, analistas y calificadoras han sido más cautelosos en sus previsiones. HR Ratings, por ejemplo, redujo la estimación de crecimiento del PIB para 2025 a 1.1%, lejos del 2.3% previsto por el gobierno. Además, la agencia modificó la perspectiva de la deuda soberana de México de estable a negativa, argumentando que el país enfrenta presiones fiscales y un entorno económico menos favorable.

Déficit y Deuda en Aumento

Un factor clave que preocupa a los analistas es el aumento de la deuda pública. Se prevé que la proporción de deuda neta respecto al PIB alcance el 54% en 2025, impulsada por un déficit fiscal más amplio y la depreciación del peso frente al dólar. Esta situación ha generado dudas sobre la capacidad del país para mantener una política fiscal sostenible a largo plazo, especialmente en un contexto donde el gobierno ha impulsado proyectos de infraestructura y programas sociales con un alto costo para las finanzas públicas.

Impacto de los Aranceles de EE.UU.

Otro desafío significativo proviene del ámbito internacional. La reciente imposición de aranceles del 25% por parte de Estados Unidos a las importaciones mexicanas ha generado incertidumbre en los mercados y podría afectar el crecimiento económico. México depende en gran medida del comercio con su vecino del norte, y cualquier restricción en este flujo podría impactar negativamente en las exportaciones, la inversión extranjera directa y la generación de empleo en sectores clave como la manufactura y la industria automotriz.

Medidas del Gobierno para la Estabilidad Financiera

Ante la volatilidad de los mercados y los riesgos externos, la SHCP ha implementado varias medidas para estabilizar la economía. Entre ellas destacan:

  • Capitalización del Fondo de Estabilización de los Ingresos Presupuestarios (FEIP) con más de 100,000 millones de pesos (aproximadamente 4,870 millones de dólares), para garantizar liquidez en caso de contingencias económicas.
  • Refinanciamiento de deuda por 185,000 millones de pesos, extendiendo el plazo promedio de vencimiento en 2.14 años, lo que reduce las necesidades de financiamiento a corto plazo.
  • Programa de cobertura financiera mediante el uso de instrumentos derivados para mitigar riesgos en escenarios adversos del mercado.

Estas acciones buscan evitar la depreciación del peso, frenar la fuga de capitales y mantener la confianza de inversionistas en la estabilidad macroeconómica del país.

Proyección para América Latina

El desempeño de la economía mexicana también se verá influenciado por el contexto regional. La ONU prevé un crecimiento moderado para América Latina y el Caribe en 2025, con un aumento del PIB del 2.5%. Factores como la recuperación del consumo privado, una política monetaria más relajada y una mayor demanda de exportaciones contribuirán al crecimiento, aunque persistirán desafíos estructurales como la pobreza extrema y la desigualdad.

Para México, esto significa que la reactivación económica dependerá no solo de factores internos, sino también de la evolución del comercio global y las políticas de sus socios estratégicos.


Conclusión

México se encuentra en un punto crítico en su estrategia económica para 2025. Con un crecimiento más lento de lo esperado, una deuda pública en ascenso y desafíos en el comercio exterior, el gobierno deberá actuar con prudencia para mantener la estabilidad financiera. Las medidas implementadas por la SHCP son un primer paso, pero será necesario un enfoque integral que incluya la diversificación de mercados, incentivos a la inversión y un manejo responsable del gasto público.

En un contexto global incierto, el reto para México será encontrar un equilibrio entre el crecimiento económico y la sostenibilidad fiscal, evitando medidas que puedan comprometer su estabilidad a largo plazo.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *